Una biografía de Walter Lippmann
Ronald Steel
Cuadernos de Langre, 2007
672 páginas

Es la larga y minuciosa historia de un opinador de éxito, el opinador de más éxito del siglo XX. Él propio Lippmann dice que un periodista “no es una institución pública ni un núcleo de influencia y liderazgo; es un reportero y comentarista que expone ante sus lectores sus hallazgos acerca de asuntos que ha estudiado y que no va más allá. No puede abarcar el universo, y si empieza a pensar que ha sido llamado para cumplir esa misión universal (…) pronto acabará diciendo cada vez menos sobre cada vez más cosas hasta que al final hablará de todo sin decir nada” (pag. 411) Con esto retrata lo que él mismo había estado haciendo desde que se incorporó al periodismo. Lippman es un hombre que después de hacer todo lo posible para que Estados Unidos entre en al Primera Guerra Mundial se encarga con todas sus fuerzas de librarse del reclutamiento para combatir en una batalla real.el periodista y el poder walter lippmann

Yo no sabría si decir si Walter Lippmann es un periodista. Como otros personajes del mundo de la prensa, cocinó candidatos para presidente, participó en campañas, escribió discursos, se entrevistas…Es muy difícil distinguir entre la realidad que el retrataba y la realidad que él, sus amigos y círculo de influencia creaban. Hacía política desde el periodismo y desde los salones.

Quizá el mejor resumen de lo que es un columnista lo hizo “Quien haya llegado tan alto como para que se le encargue la redacción de una columna fija, o bien no necesita ningún consejo, o bien tiene ( o pronto llegará a tener ) un ego que le impedirá aceptar consejos… “ (Bob Casidy)

Puede que Lippmann aprendiese y dejase la lección escrita. “porque ya no me encuentre cerca del trono del príncipe ni me encuentre cómodo en su Corte. Mi larga experiencia en el periodismo me convenció, hace ya muchos presidentes, de que debe existir una cámara de aire entre un periodista y el jefe del Estado. Habría que esculpir esta frase en el National Press Club: ‘Desconfiad del príncipe’. Son poquísimos los príncipes que saben encajar la más mínima crítica y son pocos los que toleran que se les deje de adular” (Pag 609) (conferencia en 1966).

El libro es una minuciosa biografía de Lippman y junto con él se descubre la historia política desde 1917 a 1970. Lippmann analizó los grandes acontecimientos del siglo XX y junto a él se pueden recorrer y conocer mucha profundidad.

No espere un libro sobre periodismo o comunicación pública. El título es suficientemente expresivo, Walter Lippmann se ocupó sobre todo de influir en el poder. Sus lectores, los medios, la profesión de la información no es el tema de este volumen. La personalidad o estructura de los periódicos en los que Lippman intervino. El tema del periodismo es secundario para el autor. Quizá lo fuese también para Lippmann, que no obstante, es el autor de Opinión Pública y un gran teórico de la información que no estuvo en ninguna Guerra realmente.

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David Randall
Siglo, segunda edición, 2008
361 páginas

Es el mejor manual de periodismo que he leído. Es más, es una colección de consejos sobre cómo escribir investigaciones muy lograda. Las frases tienen una precisión tremenda y exquisita. Por todas partes resalta el interés por los lectores. A cualquier periodista, le puede costar unos cinco años adquirir esta experiencia. Después de leer este El Periodista Universal , la mitad de las noticas que vea en un telediario español le parecerán una chapuza.

La riqueza de las anécdotas con las que ilustra cada consejo es de biblioteca. A veces, estas anécdotas son de lo más pintoresco. Por ejemplo, el relato original del vuelo de los hermanos Wright publicado en 1903 en el Virginian-Pilot contenía 33 errores, según reconoció el mismo diario en 2003. Errores que han sido reproducidos en gran cantidad de ocasiones. Además, de anécdotas de errores garrafales, el libro está lleno de citas sarcásticas. “Los periodistas hacen preguntas tontas. Miran hacia el sol y te preguntan si está brillando” (Sonny Liston); “por lo visto, los periódicos no son capaces de distinguir un accidente de bicicleta del hundimiento de una civilización” (George Bernard Shaw). Junto a ello, recoge gazapos hilarantes: “Prófugo con una sola pierna huye a la carrera “ (The Australian) ; “Desaparece la mujer más delgada del año” (Daily Mail) ; ”Tras el asesinato de una mujer concluyó una fiesta” (Mooresville Tribune); “Algunos adolescentes muestran un aire desafiante” (Washington Post).

El Periodista Universal es muy detallado. No es un libro de teorías sino de consejos. Por ejemplo, llega a especificar qué tipo de libretas hay que usar para una entrevista. Dedica un apartado a explicar la mejores tacticas para buscar en Google. Otras páginas están dedicadas a las matemáticas y la estadística. No son los párrafos más divertidos y para un bachiller resultan de perogrullo, pero muchos periodistas harían bien en repasarlos.

Randall es un reportero y editor con mucha experiencia y conocimiento histórico. Previamente ha escrito el libro “Grandes Reporteros”. Quizá el mejor consejos de todos es que hay que tener cuidado con los redactores jefe. Las advertencias sobre Internet valen oro. Pero a la vez, es un autor con personalidad y desaconseja muchos de los clichés del periodismo. Reconoce muchos de los vicios de periódicos y revistas.

No es que los periódicos sean siempre unos miserables según Randall. Cuando aconseja rectificar, trae a colación el ejemplo del New York Times. En 1920 el rotativo ridiculizó a Robert Goddard por afirmar que los cohetes podían funcionar en el vacío. En 1969, en un ejercicio de documentación, de memoria y de modestia, el New York Times pidió perdón a sus lectores por sus afirmaciones sobre las tesis de Goddard. “El Periodista Universal” también es una buena historia de la prensa

Es un libro para gente que quiera hacer las cosas bien, para aquellos que, en palabras del autor para quien ha comprendido que la vida es mucho más divertida si se nos da bien hacer lo que hacemos” (Pag 344) Es original y tiene personalidad. Muchos llamarían a Randall perfeccionista. Pero aquí encontrará recetas, virtudes y aptitudes para elaborar textos o guiones más que decentes. No son recetas solamente. Requieren esfuerzo.

Aunque yo no estoy de acuerdo con Randall en que haya que ser una persona tan obsesiva o con tanto ego para ser periodista. Hay periodistas o creadores de contenidos que son personas normales. Los principios éticos en que se basa no son muy sólidos.

Capítulos Principales
Cómo debe ser un buen reportero – Las limitaciones del periodismo – Lo que es noticia – ¿De dónde proceden las buenas noticias? – La Investigación -Controlar las fuentes , que no sean ellas las que nos controlen – Las entrevistas – Información sobre cifras y estadísticas – El periodismo de investigación – La cobertura de sucesos importante – Errores, correciones y engaños – Ética – Escribir para los periódicos – Las entradillas – La construcción y la descripción – Cómo usar las citas – Diferentes formas de contar una historia – Los comentarios deliberados o involuntarios – Cómo ser un gran reportero – Lecturas para periodistas

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Indro MontanelliIndro Montanelli
Testimonio recogido por Tiziana Abate
RBA Bolsillo (2010)
272 páginas

Es imposible encontrar referencias personales a Indro Montanelli en esta biografía recogida por Tiziana Abate. El famoso periodista italiano sólo hace referencias a sí mismo para mofarse hasta de su sombra. Tiziana Abate cuenta que Montanelli le hizo deshacerse de ciento cincuenta páginas de testimonios personales cuando corrigió sus textos. Por ejemplo, sólo una vez hace mención a su esposa.

“La prensa no habla de sí misma”. Es uno de los aforismos preferidos de la profesión. Cualquier lector que se acerque a estas páginas aprenderá mucho más sobre el oficio. Pero Indro Montanelli no es un director de medios de comunicación, es un retratista de personas. Pinta a sus personajes con frases lapidarias. Tiene frases para humanos, partidos políticos y países Por ejemplo. “las nociones financieras de Piovene no iban más allá de la correcta redacción de un cheque” o “los españoles son unos anarquistas que a veces se creen comunistas” . Indro Montanelli en sus memorias habla de la gente con la que se ha encontrado durante su vida: Franco, Mussonlini, Hitler… Pero no sólo grandes personajes, por el libro de Indro Montanelli desfilan un montón de personas que para otro no hubieran tenido importancia, porteros de edificio, militares, periodistas.

Habla sobre los italianos y sobre Italia, su gran amor. Es un apasionado de Italia. Hay que conocer los hechos y las historias de las que hablar, para entender de qué trata el libro. Más sabiendo que es una biografía mucho más escueta al principio que al final. Al final los hechos son más cercanos y el castellano atroz.

Es un narrador ameno y claro. El libro es muy interesante. Quizá sea cierto que Montanelli sea un periodista muy político, interviene en los asuntos públicos del país y toma partido. No es un imparcial. Usa cientos de adjetivos. No es un libro sólo sobre periodismo y periódicos.

Otra sinopsis distinta de la mía

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Retratos y encuentros (The Gay Talese Reader )
Gay Talese
Alfaguara, 2010
304 páginas

Retratos y Encuentros (Gay Talese)Gay Talese es un buen ejemplo de escritor. El libro no es una colección de recetas sino 14 reportajes con grandes cualidades: son muy precisos, están bien narrados y la documentación es una obra de arte. En la página 259, empieza a narrar su biografía y por qué empezó en el periodismo. Gay Talese dice que el periodismo empieza por la curiosidad. El autor del Retratos y Encuentros, redactor durante diez años del New York Times y autor de una decena de libros es una de las personas a las que Tom Wolfe atribuye la creación del nuevo periodismo.

El italo-norteamericano es un redactor sumamente exacto y ameno. Une frases cortas poco a poco como la costura de un traje. Pero yo creo que su principal virtud es la recolección de información. Gay Talese tiene ojo para ver una historia apasionante detrás de los gatos vagabundos que se encontraba por la calle, pero nadie como él le contará qué motes tenía Frank Sinatra cuando fue al colegio. El mote era “Pantalonudo O’brien”. La historia de los gatos es interesante pero usted sabrá exactamente cuántos gatos hay en Nueva York, cuántos ascensoristas trabajan en sus portales, cuántas multas sufren al año sus conductores. Es una literatura de la realidad hecha obra de arte. Es bastante sorprendente que retrate a sus periodistas como bohemios desocupados sólo interrumpidos por las fiesas cuando él es tan meticuloso y exhaustivo.

Pinta a estrellas y famosos en su faceta de no famosos. Aunque es sumamente cuidadoso con los personajes a los que retrata: Frank Sinatra, Peter O’toole, Joe Louis o Muhammad Alí. Los mira con unos ojos curiosos pero sin maldad.

Gay Talese dice que no es bueno usar una grabadora en las entrevistas. Yo también creo que asustan al entrevistado.Escribe frases cortas con sujeto verbo y predicado. No hay equívocos. No hay suposiciones.

Capítulos Principales

Nueva York, ciudad de cosas inadvertidas -Frank Sinatra está resfriado – El perdedor – La temporada silenciosa de un héroe – Peter O’Tole en el viejo terruño – Voguelandia – Buscando a Hemingway – Joe Louis: el rey en su madurez – Don malas noticias – Alí en La Habana – Los sastres valientes de Maida – Orígenes de un escritor de no ficción – Cuando tenía veinticinco -Paseando mi cigarro

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José J. Sánchez Aranda
Eunsa, 2002
236 páginas

Portada Libro Pulitzer Este libro, obra del importante historiador de prensa, Sánchez Aranda, intenta transmitir cómo Pulitzer no fue sólo destacable por sus noticias sino por su intento de convertir a los medios de comunicación en un servicio público. Esta es la razón por la que yo recomiendo este libro. Ahora que se cree que los medios o las webs pueden ser meros negocios o instrumentos políticos sin aspirar a servir a la sociedad y mejorar la vida de las personas, quizá sea especialmente recomendable este libro. El autor es un enamorado de Pulitzer, eso se nota desde la primera página. Pero también muchos periodistas de cualquier medio o web de hoy lo estarían de un hombre que trataba de hacerse con los mejores profesionales; pagaba bien; respetaba la profesión; comenzó las campañas a favor de fines comunes como traer la Estatua de la Libertad. Es Pulitzer fue uno de los impulsores de los estudios universitarios de periodismo y también de la guerra de Cuba.

En este libro se aprende de lo que ahora se llaman contenidos. No entra muy en detalle en la parte técnica de producción de periódicos o elaboración de noticias, pero sí la de Hearst y la de algunos otros grandes personajes de la época que marcaron el mundo de la información. Yo no estoy de acuerdo con el autor en llamar aciertos tácticos a decir mentiras para provocar una guerra. Jimmy Breslin afirmaba que Pulitzer falsificaba hasta los mapas del tiempo.

Pulitzer según el libro, inventó el periodismo amarillo. Pero lo hizó para servir a un abánico más amplio de la sociedad. Quisó abrir la prensa a más gente.

·Aquí está la opinión del libro sobre Pulitzer según José María Sánchez Galera en Aceprensa

Capítulos Principales
Una carrera militar frustrada – El hallazgo de un nueva fórmula periodistica – El forastero que se instaló en New York (si) -Triunfo y problemas -Una auténtica guerra periódistica – Contra todo presidente – Un momento decisivo – El legado de un gran periodisto

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