wordly-power-the-making-wall-street-journallEdward E. Scharff
(The making of the Wall Street Journal)
Edward E. Scharff

Uno de los problemas de fondo para todos los webmasters en 2009 es conseguir credibilidad. Si sus publicaciones no vienen de marcas del mundo físico o de medios de medios tradicionales, los webs tienen que ganarse la reputación a pulso. Internet es un mar de información dudosa. Pero hay instituciones que han conseguido distinguirse por la solidez de sus afirmaciones y su fiabilidad. Carlos Salas recomienda este libro para los que quieran ser periodistas.
Esto es lo que siempre ha diferenciado al Wall Street Journal de otros medios. El diario también ha construido una leyenda por su originalidad, imaginación, sentido común, personalidad y otras muchas virtudes. Los directores del periódico han nadado contracorriente. Sus periodistas no han hecho lo que hacían lo que hacían los demás redactores de otros medios de comunicación.

El diario ha mantenido una primera página muy sencilla que lo ha singularizado. Cuando salió lanzó su versión en Internet, desde el principio, en el periódico demostraron que Internet era un medio distinto del papel. Supieron aprovechar todas las posibilidades de la interactividad y la rapidez de la nueva tecnología. Con el nacimiento de los podcast, también han aprendido pronto que es un producto diferente de un papel leído por un narrador.

El libro de Scharff retrata cómo se el Wall Street Journal ha logrado este estatus. Todos los factores estaban en su contra tras la crisis de 1929. Ell día después del desastre de la bolsa, el periódico abrió con el titular en primera página“La bolsa baja, pero las acciones están fuertes”. Eso proporciona un índice del nivel de corrupción al que habían llegado los periodistas, que vivían de sus inversiones en valores. Usaban el periódico para calentarlos y beneficiarse de información confidencial. Algunos sólo se acordaron del sueldo que les proporcionaba el diario meses después de arruinarse en bolsa.
El periódico siguió falseando la realidad durante un tiempo hasta que cambió el timón. Tardó años en recuperar la credibilidad. Todo ello se consiguió con mucho esfuerzo y un montón de toques de ejemplaridad. Por ejemplo Phillips, un redactor jefe en aquel tiempo, era tan sobrio y tan insobornable que , que rechazaba todos los regalos, empezando por una cesta de frutas. El periódico fue el primero en publicar fotografías de prototipos de automóvil. Los fabricantes de automóviles y relaciones públicas de la industria siempre se habían opuesto a esa práctica. Eso es difícil de entender para los nuevos empresarios de los medios de comunicación quée están naciendo en Internet y que no distinguen publicidad de información.

En 1962, todos los periodistas escribían sobre cómo la Guardia Nacional protegía la entrada de un joven negro en una escuela en un pueblo del sur de Estados Unidos. La imagen era portada en todas las revistas. El Wall Street Journal se dedicó a publicar la indiferencia con que el resto del pueblo acogía ese acontecimiento.

El segundo secreto del Wall Street Journal ha sido la sencillez y el sentido común. Durante mucho tiempo, sólo contrataban a personas del Medio Oeste norteamericano. Personas sensatas. No querían divos.

Scharff destaca que han exitido episodios de corrupción en la institución. Pero se han resuelto. La historia acaba en los años 90. No cubre, por tanto, el éxito del Wall Street Journal en la era Internet. Es el medio de comunicación con más suscriptores de pago en el mundo. Estos superan los 800.000 en diciembre de 2009.

Existe una versión en castellano de este libro

Otras críticas del Libro con puntos de vista distintos al mío
·Worldly Power según Encyclopedia.com (tiene muchos banners)
·Thomas B. Rosenstiel de Los Angeles Times piensa esto

Una reseña de la historia del New York Times según Gay Talese está en El Poder y el Reino
Capítulos principales
El derecho a saber de los accionistas – Querido George – Bebido de posibilidades – La compañía del abuelo no está en venta – El show – Evitando el sabotaje – Inocentes en el extranjero – Realmente te puedes permitir trabajar aquí – Su pena privada – Boinas verdes – Wall Street bajo y sucio – En la pista de dentro – Me volví loco por esa curva – Tensión creativa

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Reinard Gäde
Editorial Gustavo Gili, 2002
143 páginas

Puede parecer sorprendente que aparezca este libro en un blog para webmasters. Es una técnica distinta con distintos problemas. Yo lo recomiendo totalmente a la gente que elabore webs. Es también un buen libro para periodistas. El minimalismo y la sencillez del diseño de periódicos es trasladable a la web. Reinard Gäde puede hablar de un tema en el que ha triunfado. Gäde fue el creador del diseño de El País y no parece tan malo que alabe sus propias creaciones. Lo cierto es que el no cita ni a Mario García, ni a Milton Glaser ni a ningún otro de los grandes maestros norteamericanos.

Es un libro que no define conceptos, pero que transmite muy bien el lenguaje. Hay que saber algo de diseño para entender este manual. La función que otorga al diseño me parece muy acertada. El autor subordina el diseño al contenido. Yo creo que es un autor con bastante sentido común.

Está muy bien ilustrado y trae ejemplos muy claros.

Capítulos principales

Prólogo- El prototipo -Componentes preliminares -Reflexiones sobre la estructura-Orientaciones estéticas- La elaboración de un prototipo-El sistema modular- El sistema tipográfico- Legibilidad y carácter tipográfico -La foto -Infografía- Soft News -Elementos – Consideraciones Generales – El blanco – El negro -El gris- El color- Epílogo: el diseño, factor de confianza

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