Kristina Halvorson
New Riders, 2010
181 páginas
Content Strategy for The WebEs un libro dirigido a empresas y a agencias . s un volumen pensado para grandes organizaciones. No es primer manual que recomendaría a un principiante. Después de las 181 páginas, concluyo que content strategy significa arquitectura de la información. E Más bien para el caso de webs rediseñadas o rehechas. Sólo una vez habla de webs concretos, es en la página 169 en que cita quiénes dirigen los contenidos de los webs de Wells Fargo; IBM, REI y Mint. Las afirmaciones no están contrastadas por un estudio de mercado. La autora se deja llevar por su experiencia. Cuando cita, cita mal. Por ejemplo, existen varios manuales de la AP. En 2010, no existe el page rank de Google del que habla la autora. Cuando existía, no era lo que Kristina Halvorson afirma.

La autora propone acciones muy obvias, por ejemplo, hacer un inventario de los contenidos que hay en el web. Afirma que hay que comprobar que los vínculos funcionen

Kristina Kalvorson propone burocratizar los trabajos dentro de los que se dedican a los contenidos de un web. Ella sugiere dividir los trabajos entre:
- Web editor in Chief, editor web y escritor web, estratega de optimización para buscadores y revisores. No sé si es bueno dividir tanto el trabajo. Desde luego, un web pequeño no puede permitirse tantos profesionales distintos. El libro que mejor define las posiciones dentro de un webs es Information Arquitecture for the world wide web . En general, es un libro de análisis que categoriza muchas ideas que hace años que existen. No sé si es muy útil tener una taxonomía de los tipos de creador de contenido que hay en una organización. web
Capítulos Principales
Aprender – Planear- Crear- Governar


60 common web design mistakes and how to avoid them.
Jeff Johnson, 2003.
317 páginas.

El libro está recomendado por Jakob Nielsen desde su sitio web (useit). Jeff Johnson ofrece en esta obra, eminentemente práctica, consejos sobre cómo evitar errores (bloopers) a la hora de construir sitios web. Bloopers son errores, fallos, según la terminología del autor.

Los 60 deslices que se escogen como más significativos están ilustrados con ejemplos de webs reales v tanto las ilustraciones del libro como la edición son magníficos. Los ejemplos que se citan, así como la descripción de los errores son bastante exhaustivos; casi se podría decir que son prolijos en algunas ocasiones. Pero en este sentido, el libro es bastante “navegable” por decirlo de alguna manera: se puede, por ejemplo, leer sólo el apartado dedicado a las navegaciones poco claras y obviar otras secciones.

La colección de consejos es bastante amplía y se comentan 60
errores. Es difícil saber cuales se deja en el tintero y abarcan campos como la redacción, la arquitectura de la información, la facilidad de uso. Fallos que entran en lo que Jakob Nielsen categoriza como usabil idad.
En realidad Jeff ,Johnson, autor de otras obras sobre interfaces, es más que un discípulo dc Jakob
Nielsen, al que cita constantemente.

Profundiza en las causas de los errores: equipos, programación, falta de información de los usuarios, etc., y es bastante más literario aunque para los conocedores de Nielsen alguno de los consejos puede sonar a manido. Sin embargo. Weh hloohers presenta una colección más amplia de webs analizadas. Además, es tremendamente sistemático y ordenado.

Los consejos se refieren tanto al contenido como a la funcionalidad. Es bastante interesante el capítulo que dedica a los formularios. También hay apartados sobre los gráficos, la presentación y el diseño. Otro dato reseñable lo encontramos en que el libro está publicado en 2003 y los ejernplos son, por lo tanto, actuales.

Para plantearse qué puede haber ido mal también es muy útil el libro Usabilidad de Páginas de Inicio, de Jakob Nielsen
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Durante muchos años, ha parecido un mito casi indiscutible que los menús de los web deberían ir a la izquierda. Parece que se ha convertido casi en un estándar. Esa es la ventaja que tiene esa posición. Al haberse convertido en un estándar, los usuarios puede que busquen antes el menú a la izquierda. En el sitio de la empresa automovilística Audi se hizo un test con internautas, y precisamente, se llegó a la conclusión de que los usuarios miraban a la izquierda de la pantalla buscando un menú.

Sin embargo, en Audi colocaron el menú a la derecha ¿La razón? una vez que los usuarios lo encontraban, se manejaban mucho mejor dentro del web. El tiempo de navegación entre la tercera, la cuarta y sucesivas páginas disminuía radicalmente. Hay que tener en cuenta, que la mayor parte del tiempo, un usuario tiene el ratón a la derecha de la pantalla, cerca de la barra de scroll. Si el ratón está en esa área, es más fácil pinchar en un menú a la diestra.

Yo hice la prueba en un sitio web en el que trabajé. El web tenía una media de 9 páginas vistas por visita. El contenido no era especialmente interesante. Pero los usuarios cambiaban fácilmente de página en los menús. El principal estaba en la parte de arriba. Es cierto que esa parte es la que más se mira y es la mejor para el menú principal. Pero, para los menús secundarios yo me inclino por la derecha. En ese sitio en el que estuve, descendió la profundidad de la visita cuando se movieron los menús a la izquierda.

No soy la única persona en el mundo a favor de esa opción. Las reglas de usabilidad del Gobierno Norteamericano decían lo mismo. Ahora los colocan arriba. Otro de los sitios más investigados del mundo, Macromedia, colocaba los menús a la derecha. Tras la compra por Adobe, los coloca arriba.
La pega que tinen los menús horizontales en la parte de arriba es que no hay tanto espacio como a la derecha. Aquí estamos comparando las ventajas de la derecha sobre la izquierda. A9, la incursión de Amazon en el mundo de los buscadores, también aprovecha la derecha. Es ciertoque estos sitios no explican sus razones.

Yo creo que cuando el menú necesita llamar la atención, lo mejor es que esté arriba. Pero para webs-aplicación que deben ser usadas frecuentemente lo mejor es que estén a la derecha.

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Una web no es un póster. Se diferencia en muchas cosas. Una es en que si se cuelga en la pared, alguien la descolgará para leer el correo electrónico. No es un chiste. Hay muchos diseñadores que intentarán hacer una web con los criterios de un póster. Quedarán bien cuando le entreguen una presentación, al cabo del tiempo, verá que nadie entra o que pocos pasan de la primera página en un entorno real de Internet.

No sólo existen problemas con los diseñadores gráficos. En los periódicos piensan que una web es como un periódico que sale de un ordenador, en las radios piensan que Internet es una manera de enchufar la radio a un nuevo público.

Todos los medios tardan un tiempo en demostrar su nuevo potencial y en dar a luz nuevos formatos. En las primeras emisiones de radio, se leían obras de teatro. La televisión nació imitando a la radio. Pronto, se diferenciaron y nacieron formatos nuevos en televisión, en radio. Seriales para radio, tertulias, concursos…Nuevos medios dieron lugar a nuevos lenguajes.

Todas esas afirmaciones son en parte ciertas, pero tenga en cuenta que Internet permite que los usuarios interactúen con los sitios, lean lo que quieran, cuando quieran, busquen, corten, peguen, hablen con otros usuarios, voten… Internet es un nuevo medio, y no debe olvidarlo. No lo confunda con un folleto u otra cosa.

Links y botones

El usuario podrá interactuar sobre todo con los links y botones. Procure que éstos no sean una adivinanza. Puede ser más estético que los links no sean azules y no estén subrayados, pero eso dificultará que los usuarios los encuentren. Ocurre igual con las imágenes que son un vínculo. Puede que le digan sus expertos que si se pone la mano encima de un link, el cursor de un ratón se pone en forma de mano,
Si quiere hacerle perder el tiempo a los usuarios, es una buena manera de hacerlo.

Tenga en cuenta que un usuario puede durar en una página mucho menos tiempo del que tarda en hacer zapping en televisión. No espere que esté mucho más tiempo de cincuenta segundos. Ese es el tiempo que tiene para presentar su historia, cincuenta segundos. Los sitios webs que han pasado tiempo probando usuarios com (como Amazon) ponen los links en otro color y subrayados. Tienen razones para ello.

En muchas ocasiones, se diseñan mapas de bits, si el usuario pulsa en un sitio, va a una página y si pulsa en otro, va a otra página.- Debe diferenciar el mapa y hacer que eso quede claro para los visitantes. Si no, pulsarán en el mapa indistintamente.

Botones y buscadores

Lo mejor es que un botón parezca un botón, un menú parezca un menú y un link parezca un link. Lo puede lograr con los colores de los links. Intente que los botones parezcan botones. Los usuarios reconocen más deprisa los botones rectangulares que los redondos.

Si coloca un buscador en su página, intente que sea grande. Por lo menos, quepan dos palabras. Tenga en cuenta que los usuarios están acostumbrados a encontrar los bucadores en la franja superior de la pantalla. Si lo esconde, no lo encontrarán el buscador.

Evite el ratón

Depués de ocho horas delante de un ordenador sentirá que tiene los músculos contraídos, está cansado y un poco atacado de los nervios. Desde luego, su jefe, los teléfonos y demás instrumentos de tortura moderna habrán contribuido. Pero desde hace unos años, esas torturas tienen una aliado nuevo, el scroll. El scroll es una de las acciones que más estrés producen a los usuarios. El ratón produce nervios y ansiedad.

Intente que en sus páginas no sean concursos de habilidad con el ratón. Si se fija, los ordenadores Macintosh, los más usables que existen, están hechos de manera que no tendrá que soltar a penas el teclado para mover el ratón. Tienen multitud de atajos que lo sustituyen.

Muchos diseñadores creen que tener una barra gris con flechas a la derecha es muy fea. Puedo que lo sea. Lo que sí es cierto es que muchos usuarios no encuentran los pseudoscrolls que se esconden como flechitas y en los que no se puede controlar la velocidad de bajada. El programa de escritura Word para Macintosh tuvo este tipo de scroll durante algún tiempo. Tardó poco en desecharse.

Casi tanto estrés como el scroll produce una técnica llamada on mouseover (Ratón por encima). Se esconde información debajo de un texto o imagen. Esa información sólo es leída si se pasa el ratón por encima. No es buena idea.- Tenga en cuenta, además, que esa información puede perderse si se imprimen las páginas.

Otro de los buenos sistemas para despistar a los usuarios consiste en usar menús desplegables. Los menús que se estiran cuando se pasa el ratón por encima. Hay que recordar que el treinta por ciento de los usuarios no sabe usar este tipo de menús. Para el resto tampoco es muy fácil bajar con el ratón hasta la opción que se quiere. En ocasiones, si tiene que presentar todos los países de Europa, los menús de este tipo son más difíciles que un plato de spaguettis.
Si tiene una lista de opciones, lo mejor es que ponga una lista clara.

Pantallas
Una de las ventajas de los PC es que cada cual puede tener la pantalla que quiera. Hay pantallas, grandes, pequeñas,. Bonitas, baratas, rojas, con maceta encima y sin maceta encima. Lo importante es que no haga webs para un sólo tipo de pantallas. Puede que las páginas que haga se vean muy bien en su ordenador, pero causen estragos en sus usuarios.
Con el nacimiento de Internet se llevaban pantallas con una resolución de 640 po r 480 píxeles, poco a poco han ido creciendo hasta los 1280 * 768, pero no todo todo el mundo usa los mismos tamaños. Si diseña sólo para las más grandes, los usuarios con pantallas pequeñas tendrán que hacer scroll lateral. Muchos no saben hacerlo.
Lo mejor es diseñar lo que se llaman páginas liquidas. Páginas que se adaptan a cualquier ancho de pantalla. Tenga en cuenta que puede que eso le destroce el diseño y sea mejor que lo centre en la pantalla. No haga una página mayor de 800 píxeles porque un 30 por ciento de los usuarios en España sigue usándolas (Dato de septiembre de 2006)

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