Tara Calishain/ Rael Dornfest
Anaya O’reilly 2004

El buscador Google se ha convertido en una herramienta indispensable para muchos. En España, más de cuatro millones de personas lo consultan todos los meses (septiembre, 2005). Google explica muy poco sobre sí mismo. Con sólo una caja de búsqueda, deja enfrentarse a más ocho mil millones de páginas. El buscador ofrece decenas de funciones. No es sólo un buscador sino una forma de enfrentarse a la cantidad de información de Internet. A su vez, es interesante saber qué hace Google para encontrar los resultados más relevantes para cada usuario.

Eso hace que libros como éste sean especialmente útiles. En ocasiones, más que de trucos se trata de una guía para entender, por ejemplo, qué nos dice la página de resultados de Google.

Son cien trucos, y no todos están escritos por la misma persona. Hay cierta desigualdad a la hora de profundizar o poner ejemplos. El libro cuenta con 23 colaboradores. En ocasiones, el lector se encuentra con qué el modo en qué están redactados, no es homogéneo.

El libro, es fácilmente “navegable”: está claramente dividido en 100 trucos, que son fáciles de encontrar en el índice. Es sencillo encontrar lo que a uno le interesa y desechar lo demás. Por ejemplo, sólo con el índice, ya se sabe en qué páginas se encuentran los consejos para conseguir resultados aleatorios. El libro tiene tres partes. La primera está dirigida a usuarios y habla sobre todo de cómo buscar en google. Aquí se encuentran trucos que pueden ahorrar muchos clics. Se puede descubrir cómo buscar por fechas, cómo comprobar la ortografía, cómo usar comodines. Otro truco interesante es cómo buscar dentro de una url, cómo aprovechar todas las ventajas de Google para la traducción de idiomas. En total, son unos 40 trucos.

La segunda parte está dirigida a quienes quieran usar Google para construir aplicaciones. Con o sin la API de Google. Los que no tengan ciertas nociones de programación, se pueden encontrar bastante perdidos. En este caso, puede que sean más útiles las guías de soporte de Google que este libro de trucos.

La tercera y última parte es interesante para personas que quieran aumentar la popularidad de su web. Hay 7 trucos para webmasters. El libro fue publicado por primera vez en febrero de 2003 y el funcionamiento de Google ha cambiado desde entonces. El método por el que Google decide qué resultados son más relevantes, ha cambiado algo desde entonces.

Reseña publicada en El profesional de la información http://www.elprofesionaldelainformacion.com.

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Google no sólo es un buen buscador, puede convertirse un buen escaparate para nuestra información. Eso sí, hay que dejarle que funcione. Muchas complicaciones o despistes, pueden hacer que nuestros documentos no sean encontrados ni mostrados por el buscador.

1. Ponga texto en las páginas. Google, por ahora, no indexa el contenido de los archivos flash o de las imágenes. Si hace las páginas totalmente en Flash o que sean pura imagen Google no las conseguira indexar (archivar).

2. Consiga links. Google dará importancia a su página en función de los links que consiga. Sobre todo, fundamental conseguir links de sitios relevantes. Un enlace desde la página principal de Yahoo! no vale igual que un link desde una página personal. La medida de la importancia para Google de una página es el Page Rank de esa página. El Page Rank puede ser entre 1 y 10.

3. Sea simple. Haga los links con HTML. No use JavaScript o Flash.

3. Busque términos interesantes. Si quiere que otras personas encuentren su información sobre fotografía, use la palabra fotografía. Una página que contenga diez veces la palabra fotografía, la considerará como más relacionada con la fotografía que una página que contenga nueve veces esa palabra.

4. Cuide los detalles. Google considerará que su página está más relacionada con la fotografía si está está resaltada con elementos de
html. Por ejemplo, un titular. Procure que no haya links rotos.

5. No se esconda. Google considerara que su página es relevante para la palabra fotografía fotografía cuanto más al comienzo del texto esté esa palabra.

6. No se exceda. Google no leerá los documentos demasiado largos. Si pasan de 100 k, Google no los archiva. Son más efectivas las páginas cortas con una gran densidad del termino que le interese resaltar.

7. Promociónelo. Dé de alta su web en índices u otros buscadores. Google mirará cuántas links apuntan a su página.

8. No sea malo. Hay etiquetas para las páginas denominadas meta tags. Estos meta tags no deben contener información engañosa. Si es descubierto, Google expulsará su páigna.

9. Consiga contenido rico, actualizado y relevante. La mejor manera de conseguir usuarios para su página es que su página valga la pena.

10. Las normas y las reglas por las que se rige Google cambian constantemente. Esté al día. Hay numerosos foros donde puede ver cómo funciona y como cambia. Hay libros sobre Google publicados en 2003 de los que ya es mejor no fiarse. Una de las mejores fuentes es el propio blog de Google y la web Search Engine Watch.

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Una web no es un póster. Se diferencia en muchas cosas. Una es en que si se cuelga en la pared, alguien la descolgará para leer el correo electrónico. No es un chiste. Hay muchos diseñadores que intentarán hacer una web con los criterios de un póster. Quedarán bien cuando le entreguen una presentación, al cabo del tiempo, verá que nadie entra o que pocos pasan de la primera página en un entorno real de Internet.

No sólo existen problemas con los diseñadores gráficos. En los periódicos piensan que una web es como un periódico que sale de un ordenador, en las radios piensan que Internet es una manera de enchufar la radio a un nuevo público.

Todos los medios tardan un tiempo en demostrar su nuevo potencial y en dar a luz nuevos formatos. En las primeras emisiones de radio, se leían obras de teatro. La televisión nació imitando a la radio. Pronto, se diferenciaron y nacieron formatos nuevos en televisión, en radio. Seriales para radio, tertulias, concursos…Nuevos medios dieron lugar a nuevos lenguajes.

Todas esas afirmaciones son en parte ciertas, pero tenga en cuenta que Internet permite que los usuarios interactúen con los sitios, lean lo que quieran, cuando quieran, busquen, corten, peguen, hablen con otros usuarios, voten… Internet es un nuevo medio, y no debe olvidarlo. No lo confunda con un folleto u otra cosa.

Links y botones

El usuario podrá interactuar sobre todo con los links y botones. Procure que éstos no sean una adivinanza. Puede ser más estético que los links no sean azules y no estén subrayados, pero eso dificultará que los usuarios los encuentren. Ocurre igual con las imágenes que son un vínculo. Puede que le digan sus expertos que si se pone la mano encima de un link, el cursor de un ratón se pone en forma de mano,
Si quiere hacerle perder el tiempo a los usuarios, es una buena manera de hacerlo.

Tenga en cuenta que un usuario puede durar en una página mucho menos tiempo del que tarda en hacer zapping en televisión. No espere que esté mucho más tiempo de cincuenta segundos. Ese es el tiempo que tiene para presentar su historia, cincuenta segundos. Los sitios webs que han pasado tiempo probando usuarios com (como Amazon) ponen los links en otro color y subrayados. Tienen razones para ello.

En muchas ocasiones, se diseñan mapas de bits, si el usuario pulsa en un sitio, va a una página y si pulsa en otro, va a otra página.- Debe diferenciar el mapa y hacer que eso quede claro para los visitantes. Si no, pulsarán en el mapa indistintamente.

Botones y buscadores

Lo mejor es que un botón parezca un botón, un menú parezca un menú y un link parezca un link. Lo puede lograr con los colores de los links. Intente que los botones parezcan botones. Los usuarios reconocen más deprisa los botones rectangulares que los redondos.

Si coloca un buscador en su página, intente que sea grande. Por lo menos, quepan dos palabras. Tenga en cuenta que los usuarios están acostumbrados a encontrar los bucadores en la franja superior de la pantalla. Si lo esconde, no lo encontrarán el buscador.

Evite el ratón

Depués de ocho horas delante de un ordenador sentirá que tiene los músculos contraídos, está cansado y un poco atacado de los nervios. Desde luego, su jefe, los teléfonos y demás instrumentos de tortura moderna habrán contribuido. Pero desde hace unos años, esas torturas tienen una aliado nuevo, el scroll. El scroll es una de las acciones que más estrés producen a los usuarios. El ratón produce nervios y ansiedad.

Intente que en sus páginas no sean concursos de habilidad con el ratón. Si se fija, los ordenadores Macintosh, los más usables que existen, están hechos de manera que no tendrá que soltar a penas el teclado para mover el ratón. Tienen multitud de atajos que lo sustituyen.

Muchos diseñadores creen que tener una barra gris con flechas a la derecha es muy fea. Puedo que lo sea. Lo que sí es cierto es que muchos usuarios no encuentran los pseudoscrolls que se esconden como flechitas y en los que no se puede controlar la velocidad de bajada. El programa de escritura Word para Macintosh tuvo este tipo de scroll durante algún tiempo. Tardó poco en desecharse.

Casi tanto estrés como el scroll produce una técnica llamada on mouseover (Ratón por encima). Se esconde información debajo de un texto o imagen. Esa información sólo es leída si se pasa el ratón por encima. No es buena idea.- Tenga en cuenta, además, que esa información puede perderse si se imprimen las páginas.

Otro de los buenos sistemas para despistar a los usuarios consiste en usar menús desplegables. Los menús que se estiran cuando se pasa el ratón por encima. Hay que recordar que el treinta por ciento de los usuarios no sabe usar este tipo de menús. Para el resto tampoco es muy fácil bajar con el ratón hasta la opción que se quiere. En ocasiones, si tiene que presentar todos los países de Europa, los menús de este tipo son más difíciles que un plato de spaguettis.
Si tiene una lista de opciones, lo mejor es que ponga una lista clara.

Pantallas
Una de las ventajas de los PC es que cada cual puede tener la pantalla que quiera. Hay pantallas, grandes, pequeñas,. Bonitas, baratas, rojas, con maceta encima y sin maceta encima. Lo importante es que no haga webs para un sólo tipo de pantallas. Puede que las páginas que haga se vean muy bien en su ordenador, pero causen estragos en sus usuarios.
Con el nacimiento de Internet se llevaban pantallas con una resolución de 640 po r 480 píxeles, poco a poco han ido creciendo hasta los 1280 * 768, pero no todo todo el mundo usa los mismos tamaños. Si diseña sólo para las más grandes, los usuarios con pantallas pequeñas tendrán que hacer scroll lateral. Muchos no saben hacerlo.
Lo mejor es diseñar lo que se llaman páginas liquidas. Páginas que se adaptan a cualquier ancho de pantalla. Tenga en cuenta que puede que eso le destroce el diseño y sea mejor que lo centre en la pantalla. No haga una página mayor de 800 píxeles porque un 30 por ciento de los usuarios en España sigue usándolas (Dato de septiembre de 2006)

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