Katharine Graham
568 páginas
Alianza Editorial, S.A.

Katharine GrahamKatharine Graham, heredera del Washington Post, narra en este libro sus memorias desde su nacimiento en 1917 hasta 1998. Esta obra recibió el Premio Pulitzer. Graham es una de las responsables de la publicación de la investigación de Watergate y en 1971 de los papeles del Pentágono.

La obra no es un análisis profundo sobre el mundo del periodismo. Graham tampoco elabora un análisis especialmente brillante de los años que vivió. Su fama se debe sobre todo a la suerte. Ella misma lo declara. La primera gran virtud del libro es la sinceridad de la autora, sinceridad acompañada de una humildad desconocida en la profesión periodística. La autora americana reconoce errores y descuidos. Desde luego, es el contrapunto ideal para las memorias de Benjamín Bradlee, el director del periódico durante una de sus épocas. Bradlee desparrama la arrogancia de que carece Graham. La editora es la única persona de todos los protagonistas, que reconoce que parte del éxito de la publicación de las noticias sobre el Watergate, se debió a la fortuna y que ellos se limitaron “a poner un pie después del otro”.

Benjamín Bradlee es uno de los personajes que desfilan por el libro de Katharine Graham. De hecho, la autora sólo empieza a hablar en serio de sí misma, desde la fecha en que se suicida su marido en 1963. Hasta entonces, el libro es una biografía, primero de su padre y después de su marido, sus antecesores al mando del periódico. Graham toma protagonismo hacia la segunda mitad de la narración. Cuenta la historia del periódico a través de los personajes con los que se encuentra. La historia está muy documentada y conserva multitud de cartas. Entrevistó a 250 personas para escribir el libro. Quizá sea difícil encontrar otro sitio que narre con tanto detalle las dificultades que encontraban las mujeres para ejercer el periodismo y formar parte de organos de decisión.

Lo cierto es que Katharine Graham sólo habla de asuntos cercanos a ella. Se pueden encontrar consejos sobre periodismo procedentes de su sentido común y experiencia. Entre ellos, que no se negocia con las noticias para conseguir avances sociales o que los periódicos no deben apoyar a un candidato en unas elecciones. No creo que sea una buena idea leer un libro tan largo para aprender esas cuatro o cinco enseñanzas que contiene sobre comunicación. Yo diría que le sobran páginas y que lo relativo a su niñez no es muy relevante. Se puede sobrevivir sin saber a qué jugaba con sus amigas en el colegio por muy ganadora del Premio Pulitzer que haya sido.

La segunda gran virtud Una historia Personal es el orden. La narración es previsible, líneal y cronológica. Graham no es muy brillante. No hay una sola frase de calendario en las 568 páginas del volumen. Pero es clara, precisa y rigurosa,

· La crítica de Una Historia Personal que ha publicado Aceprensa·
· Aquí Está es otra reseña del Libro Una Historia Personal (Agapea)
·Comentario de Una Historia Personal de Ojos de Papel

David Randall
Siglo, segunda edición, 2008
361 páginas

Es el mejor manual de periodismo que he leído. Es más, es una colección de consejos sobre cómo escribir investigaciones muy lograda. Las frases tienen una precisión tremenda y exquisita. Por todas partes resalta el interés por los lectores. A cualquier periodista, le puede costar unos cinco años adquirir esta experiencia. Después de leer este El Periodista Universal , la mitad de las noticas que vea en un telediario español le parecerán una chapuza.

La riqueza de las anécdotas con las que ilustra cada consejo es de biblioteca. A veces, estas anécdotas son de lo más pintoresco. Por ejemplo, el relato original del vuelo de los hermanos Wright publicado en 1903 en el Virginian-Pilot contenía 33 errores, según reconoció el mismo diario en 2003. Errores que han sido reproducidos en gran cantidad de ocasiones. Además, de anécdotas de errores garrafales, el libro está lleno de citas sarcásticas. “Los periodistas hacen preguntas tontas. Miran hacia el sol y te preguntan si está brillando” (Sonny Liston); “por lo visto, los periódicos no son capaces de distinguir un accidente de bicicleta del hundimiento de una civilización” (George Bernard Shaw). Junto a ello, recoge gazapos hilarantes: “Prófugo con una sola pierna huye a la carrera “ (The Australian) ; “Desaparece la mujer más delgada del año” (Daily Mail) ; ”Tras el asesinato de una mujer concluyó una fiesta” (Mooresville Tribune); “Algunos adolescentes muestran un aire desafiante” (Washington Post).

El Periodista Universal es muy detallado. No es un libro de teorías sino de consejos. Por ejemplo, llega a especificar qué tipo de libretas hay que usar para una entrevista. Dedica un apartado a explicar la mejores tacticas para buscar en Google. Otras páginas están dedicadas a las matemáticas y la estadística. No son los párrafos más divertidos y para un bachiller resultan de perogrullo, pero muchos periodistas harían bien en repasarlos.

Randall es un reportero y editor con mucha experiencia y conocimiento histórico. Previamente ha escrito el libro “Grandes Reporteros”. Quizá el mejor consejos de todos es que hay que tener cuidado con los redactores jefe. Las advertencias sobre Internet valen oro. Pero a la vez, es un autor con personalidad y desaconseja muchos de los clichés del periodismo. Reconoce muchos de los vicios de periódicos y revistas.

No es que los periódicos sean siempre unos miserables según Randall. Cuando aconseja rectificar, trae a colación el ejemplo del New York Times. En 1920 el rotativo ridiculizó a Robert Goddard por afirmar que los cohetes podían funcionar en el vacío. En 1969, en un ejercicio de documentación, de memoria y de modestia, el New York Times pidió perdón a sus lectores por sus afirmaciones sobre las tesis de Goddard. “El Periodista Universal” también es una buena historia de la prensa

Es un libro para gente que quiera hacer las cosas bien, para aquellos que, en palabras del autor para quien ha comprendido que la vida es mucho más divertida si se nos da bien hacer lo que hacemos” (Pag 344) Es original y tiene personalidad. Muchos llamarían a Randall perfeccionista. Pero aquí encontrará recetas, virtudes y aptitudes para elaborar textos o guiones más que decentes. No son recetas solamente. Requieren esfuerzo.

Aunque yo no estoy de acuerdo con Randall en que haya que ser una persona tan obsesiva o con tanto ego para ser periodista. Hay periodistas o creadores de contenidos que son personas normales. Los principios éticos en que se basa no son muy sólidos.

Capítulos Principales
Cómo debe ser un buen reportero – Las limitaciones del periodismo – Lo que es noticia – ¿De dónde proceden las buenas noticias? – La Investigación -Controlar las fuentes , que no sean ellas las que nos controlen – Las entrevistas – Información sobre cifras y estadísticas – El periodismo de investigación – La cobertura de sucesos importante – Errores, correciones y engaños – Ética – Escribir para los periódicos – Las entradillas – La construcción y la descripción – Cómo usar las citas – Diferentes formas de contar una historia – Los comentarios deliberados o involuntarios – Cómo ser un gran reportero – Lecturas para periodistas

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José J. Sánchez Aranda
Eunsa, 2002
236 páginas

Portada Libro Pulitzer Este libro, obra del importante historiador de prensa, Sánchez Aranda, intenta transmitir cómo Pulitzer no fue sólo destacable por sus noticias sino por su intento de convertir a los medios de comunicación en un servicio público. Esta es la razón por la que yo recomiendo este libro. Ahora que se cree que los medios o las webs pueden ser meros negocios o instrumentos políticos sin aspirar a servir a la sociedad y mejorar la vida de las personas, quizá sea especialmente recomendable este libro. El autor es un enamorado de Pulitzer, eso se nota desde la primera página. Pero también muchos periodistas de cualquier medio o web de hoy lo estarían de un hombre que trataba de hacerse con los mejores profesionales; pagaba bien; respetaba la profesión; comenzó las campañas a favor de fines comunes como traer la Estatua de la Libertad. Es Pulitzer fue uno de los impulsores de los estudios universitarios de periodismo y también de la guerra de Cuba.

En este libro se aprende de lo que ahora se llaman contenidos. No entra muy en detalle en la parte técnica de producción de periódicos o elaboración de noticias, pero sí la de Hearst y la de algunos otros grandes personajes de la época que marcaron el mundo de la información. Yo no estoy de acuerdo con el autor en llamar aciertos tácticos a decir mentiras para provocar una guerra. Jimmy Breslin afirmaba que Pulitzer falsificaba hasta los mapas del tiempo.

Pulitzer según el libro, inventó el periodismo amarillo. Pero lo hizó para servir a un abánico más amplio de la sociedad. Quisó abrir la prensa a más gente.

·Aquí está la opinión del libro sobre Pulitzer según José María Sánchez Galera en Aceprensa

Capítulos Principales
Una carrera militar frustrada – El hallazgo de un nueva fórmula periodistica – El forastero que se instaló en New York (si) -Triunfo y problemas -Una auténtica guerra periódistica – Contra todo presidente – Un momento decisivo – El legado de un gran periodisto

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Carlos Salas
Áltera, 2007
279 páginas

El título es bastante engañoso: Carlos Salas escribe mucho mejor que la gran mayoría de los periodistase. Se me ocurren pocos que compitan con él. Si uno aplicase todo lo que dice el libro, escribiría mucho mejor que la media de los periodistas y novelistas españoles. Es más, podría ser un productor de lo que se llama “contenidos” bastante más que decente. Yo creo que es un libro muy aconsejable para un webmasters por los temas que toca. Al principio y al final, sobre el estilo del castellano. No es normativo. Analiza muchos temas concretos de la redacción, de la narración y del debate de ideas que son fundamentales cuando se va a elaborar un texto o expresar una idea.

Entre pan y pan y con escusa del idioma hay unas explicaciones y metáforas buenísimas sobre lo que pasa en el mundo de los informadores. Son explicaciones o modelos tremendamente originales, por ejemplo, de cómo por la mañana, en un periódico todo son errores, y por la noche esos errores se tienen que reducir al mínimo. El New York Times dice que comete 3.500 errores al año, Carlos Salas no se lo cree.

Carlos Salas, además, enseña como escribir sacando lo plástico, escribiendo metáforas y no compitiendo contra el cine sino imitándolo. Trae a colación un libro fantástico de Linda Seger que sáe títula : Cómo convertir un guión bueno en uno excelente. Yo creo que uno de los secretos de Salas es que es un gran lector. El libro está ” repleto de citas. El autor usa un vocabulario ríquisimo. Yo no usaría un par de giros que el emplea: “dar continuación” en vez de continuar. Lo hace sólo un par de veces. Yo diría que en todo el libro no hay ni una sola palabra incorrecta. Eso es muy difícil que pase en 2010 en España.

Tampoco estoy de acuerdo con su teoría sobre qué es y qué no es noticia. Por lo menos, no la llevaría a rajatabla. Para Carlos Salas, noticia es que un señor “muerda a un perro”. “los periodistas inofrman de lo que no pasa y no de lo que pasa”. El problema que tiene eso es que en España acaban dando lecciones de moral Mario Conde y opinando sobre el futuro de la economía capitalista a Guti. Tengo mucho respeto por todos estas personas. Los periodiscos y telediarios se llenan de hechos sorprendentes que dejan de sorprender. Desde 1906 el arte se protpuso provocar. En 2010 es imposible que nada llame la atención.

Yo tampoco seguiría su método para hacer entrevistas. Lo que a mí me ha dado mejor resultado, siempre que se tiene tiempo, es intentar tener una conversación. Llega un momento en que el entrevistado pierde el miedo. Llega un momento es que se puede enseñar una grabadora. Es una lata ir con grabadora. Pero hay entrevistas que es necesario grabar. Si el entrevistado se siente cómodo hablará. Si no, no dirá nada. Es más, si te pones de su parte, dirá lo que tú quieras. Lo que afirma Salas sobre las ruedas de prensa es muy esclarecedor

El libro tan estupendo acaba con una lista de libros recomendados que muy útil para quien quiera ejercer como periodista

Capitulos principales
Lo importante es que te lean – Cómo convertir las palabras en imágenes – Titulares: así se vende una noticia – La primera puerta – Frases: ¿cortas o largas? – Encadenar párrafos: técnicas del guión de cine – Las claves del periodismo de precisión – Perfiles: fórmulas para dibujar la personalidad -Cómo escribir un buen análisis – Entrevistas: cómo vencer en un cara a cara – Búscate la vida – Las fuentes de la investigación – Kit de supervivencia – Cómo desarrollar el sentido de lo insólito – Fotógrafos: todo depende de un dedo – El conocimiento en estado puro: la guerra – La papelera, ese gran amigo – Manual para jefes – Esto no es una ONG – La verdad, esa cosa – La mejor profesión del mundo – Cien errores típicos y cómo evitarlos – Libros imprescindibles comentados

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Gay Talese
Ediciones Grijalbo, 1968
397 páginas

El libro es una historia del New York Times. Trata desde sus comienzos hasta 1968. Es una lástima que Galese no haya escrito una continuación hasta nuestros días. Es una historia maravillosa. Se confunden metáfora, narraciones y epopeyas. La narración es interesante. Aunque no fuese un libro útil para webmasters, lo recomiendo a cualquiera. Gay Talese que mejor escribe. Pero lo consigue documentándose muy bien. No le falta un sólo dato. Luego pinta todas las metáforas. Los apartados de finanzas se los podría leer uno como pasatiempos. Es un libro muy ameno y lleno de un fino humor.

Realmente Gay Talese construye el libro alrededor de los personajes, va sumando las historias de las personas que hicieron grande a este gran periódico. A la vez, va remachando como era más poderoso que sus rivales porque tenía una plantilla más amplía. Desde luego, Talese tiene muy en cuenta el talento y el trabajo de los fundadores y primeros directores del diario. Talese conoce muy bien sus cualidades, su cuidado extremo por la precisión; su lucha contra todo sesgo político, a veces imposible y toda una serie de leciones que yo creo que pueden ser útiles para el que lleve un web.

Leyendo el libro se descubre cómo funciona un periódico. La visión de los distintos departamentos sobre cómo funcionan y cómo interactúan los distintos departamentos. Entre esos departamentos estén los de periodistas y cuenta como conviven los periodistas. Otro de los temas de los que tienen que aprender los webmaster es el de la connivencia con las fuentes. Siempre, el tema recurrente es la consecución de la ecuanimidad, corrección y estilo del periódico. Hay historias de independencia, historias de luchas, pero todo está lleno de una profunda humanidad

Una de las anécdotas que cuenta es cuando dejaron de enviarle entradas para los estrenos teatro de los hermanos Shubert, Ochs dijo que compraría el periódico las entradas. Al crítico, Woollcottle negaron la entrada a la siguiente obra de los Shubert. Entonces Ochs dejo de publicar críticas sobre esos hermanos y se negó a que se insertasen sus anuncios.

Es un libro agotado y me he permitido extraer algunas frases de Gay Talese

“Nuestra voluntad de confiar en quienes se hallan asociados con nosotros lleva consigo deberes correspondientes por parte de las personas en las que confíamos. Estas personas se ocupan de facilitar las noticias al público tienen mayores responsabilidad que los que se afanan en otras direcciones de la vida” (Cyrus Sulzberger, editor del New York Times

“por eso entre los trabajadores de la sala de composición se miraba con desprecio a los mecanismos electrónicos que hacían todo mejor que los hombres, salvo la huelga” (pag. 319)

(sobre Kauffman) “sin embargo, como suele suceder cuando uno se toma en serio, o quizá demasiado en serio, su trabajo pronto comenzó a crearse enemigos. Claro está que estos enemigos no se encontraban entre los espectadores, sino entre los empresarios, autores, actores y agentes teatrales de Broadway” (pag. 321 )

“Nadie sabía lo que era el cargo de ayudante del subdirector. Nadie y menos que nadie lo sabía el propio subdirector”

“Tal vez se pregunten ustedes qué hay que hacer para llegar a ser director general de un gran periódico. Permítanme que les cuente cuál ha sido mi método. Levantarme muy temprano, trabajar mucho y casarme con la hija del dueño. (Cyrus Sulzberger, The New York Times)

“Una de las razones que hace esto cierto es la de que, sentados se encuentran algunos de los hombres más inquisitivos del mundo reporteros y redactores habituados a observar una serie de detalles aparentemente insignificantes (…) Además, estos hombres disponen del tiempo necesario para ello, por cuanto el equipo de redacción es muy amplio y hay quienes se preocupan de los asuntos de los demás. Y otra de las razones estriba en que, casi todo lo interesante desde este punto de vista, ocurre bien en la sala de redacción propiamente dicha, bien en la oficina adjunta, en el despacho, incluido el propio Daniel en su camino al de Catledge …

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